chapa
Irse a dormir con humo dulce en la boca. Cálida noche,
aunque septiembre. Solo los árboles acompañan estos pensamientos. Pareciera ser
que mi mente se apaga, pero mi mano sigue sus movimientos automáticos, dejo que
todo se haga lento, se torne taciturno, como el atardecer.
El mar tiene algo, y meterse sola también. Bienvenidos los 27, y todo viento que me sople al mar.
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