enero
I La vida me besa donde me duele, donde no quiero, donde están las heridas. La vida va y busca, sana lo que encuentra. Me besa donde más me incomoda, en los lugares que quiero ocultar y olvidar. Todo se encamina hacia ahí, pero ella con sus besos suaviza al pasar. La vida sabe, no tiembla. La observo. Aprendo. Y me dejo ser besada. II Mis días son sentarme en la arena y ver el mar. El sol refleja destellos en él como si ese brillo fuera algo casual. Siento cada ola como propia. El sonido es familiar. La gente pasa, se mueve, se queda. ¿Alguien más ve esos destellos? ¿Alguien más cree que este paisaje es un milagro?