día soleado
Bitácora de viajes. El día es el más soleado: los destellos del sol sobre el agua hacen que el río parezca un manantial de hermosura. Abro la puerta, un viento marítimo me golpea en la cara. Qué novedad descubrir que me atrae más viajar por agua. El movimiento es distinto. Más dinámico. A mi alrededor mucha gente, extraños, grupos de personas, amigos, familias. Algún que otro viajero solitario como yo. También hay un placer en saberse observada con ojos curiosos. El silencio compartido me lleva a pensar en las historias de estos viajeros. ¿Quiénes son? ¿Qué historia viven? ¿Qué están buscando? Contentarme con el no saber. Hay mucho viento, pero el silencio es total. No nos queda otra opción que esperar vislumbrar la costa argentina, el skyline porteño, el contorno de la ciudad de la furia. Cierro los ojos, respiro. Uno. Dos. Tres. Bocanada de aire. Destellos de río. Pedazos de alma. A estas alturas, tengo un master en despedidas. Abrazo amis...