abedul
Me enamoré de un árbol, Hace un tiempo ya. En mi mente se repiten las imágenes, En mi corazón las sensaciones. Había un viento tibio, típico día de verano en el norte. Las hojas verde musgo contrastaban con el tronco plateado. Las ramas me tocaban suavemente, en un vaivén constante y con ritmo suave. Yo estaba bajo un encanto, no podría haberlo sabido nunca. El eco de las voces no interrumpía mi atención: el árbol y yo. El sol se colaba entre el baile de las hojas. El colchón de pasto, el más suave que probé. Todo fue perfecto. Lo supe. Lo sé. Todo recuerdo me lleva hoy al borde de las lágrimas. Son de felicidad, por saber que ese instante fue el más poderoso. Perfecto. Infinito. Unos días después le mando una foto a papá: Hola papi, qué árbol es este? Me había enamorado de un abedul.